Tiempo.
Muchas veces, lo que pedimos es tiempo, lo que más perdemos es el tiempo, a lo que más renunciamos es al tiempo. El tiempo. En el tiempo reposamos, en la línea del tiempo se nace, sobre el tiempo creamos.
Honrar el tiempo, amar el tiempo, lo sucedido en el tiempo, el tiempo presente, el tiempo venidero. El tiempo del otro, el tiempo propio, el tiempo de todos. El tiempo es la vida, la vida en el tiempo.
Y en esta línea del tiempo hay una fuerza a la cual le he puesto atención: la fuerza de la acción.
¿De qué se trata esta fuerza? ¿Para qué nos sirve? ¿En qué nos beneficia?
Esta acción siempre viene con una emoción.
En estos tiempos tan complejos, tan retadores ¿Qué acción me ha hecho mover de lugar, ha hecho sentir mejor, recordar mi parte más humana y natural?
Finalmente, llego siempre al mismo lugar, el servicio.
¿Qué genera la fuerza de la acción y de dónde viene esta fuerza?
Cuando mi hacer se sostiene por mi conciencia ¿Qué surge en mi y en mi alrededor?
Muchas veces me he encontrado en disyuntivas, en toma de decisiones, en esos momentos me ha encausado el movimiento, el servicio humanitario.
¡Cuánto sucede en una cabeza por un momento!
¡Cuánto ocurre en un solo momento de nuestra vida!
¡Cuánto acontece en un segundo de la vida en todo lugar!
Observo el mundo, en estos días entre todo lo que ha surgido, lo que resuena en mi es la palabra servicio.
Esta palabra tiene dos raíces, la primera es supino del verbo servire : atender, cuidar, servir.
También se asocia con una raíz indoeuropea ser (proteger), presente en servir, conservar, observar, héroe y heroína.
Y su sufijo-itium (icio) que indica resultado como en vitalicio (vida) este sufijo icio usado para formar adjetivos que indican acción intensiva.
He buscado mil maneras de evocar el poder de servir, servir con intención, servir con devoción, servir desinteresadamente.
Me llama la atención que su raíz proviene de ser, esta raíz que significa proteger.
Y en esta reflexión encuentro, que todo está en constante servicio, visible o no visible.
Finalmente servir es aquel o aquello que protege, cuida o conserva. Pienso en los riñones, por ejemplo, muchas veces se habla de cuidar los riñones, tomar agua para conservarlos sanos, sin embargo, ellos nos sirven todo el tiempo, nos cuidan, y dan vida.
Nuestros órganos están en un constante servicio desinteresado, sin importar si les agradecemos, les tomamos en cuenta. Todos lo hacen en lo interno de nuestro cuerpo, solo cuando duele algo, vuelve la atención a ellos.
Lo mas esencial es invisible para nuestros ojos.
Desde la crianza y la maternidad es un constante servir en lo oculto, en el silencio, desde el cansancio, desde el gozo, desde el compartir, desde lo tangible, desde nuestro profundo ser, desde la intuición. Es un llamado inquebrantable ininterrumpido.
Este ser y este servir protege lo mas esencial que es la vida, la vida propia, la vida del otro, la amistad, los sueños, los hijos, los proyectos.
Sentido y sentimiento que nos conecta.
Mi deseo para esta noche en luna nueva es que nuestro servir consciente e inconsciente aflore lo mas bello de nuestro ser, respetando la vida.
«El Cielo tiene tres tesoros que son el sol, la luna y las estrellas.
La Tierra tiene tres tesoros que son el agua, el fuego y el viento.
Las personas tienen tres tesoros que son la esencia, el ”Chi” y el espíritu.
Con la utilización de ellos se puede unir el Cielo y la Tierra.”
Poesía del Taoísmo antiguo
Con amor,
Ainek
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Hermoso escrito 🙏. Tus palabras son un gran servicio para el alma!
Gracias❤️
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